Cómo diseñar una casa familiar que funcione en 10 sencillos pasos


Tener hijos es como un remolino de emociones que sacude tu hogar. Donde antes había orden y calma, ahora hay espontaneidad. Si tú vida también está llena de momentos de encontrar objetos en espacios inusuales (peluches en el lavaplatos y objetos indeseados en el lavarropas) mientras que otros desaparecen misteriosamente, este artículo es para ti.


Integrar el mundo de tus hijos con tu propio mundo, sin renunciar a vivir en un hogar donde encuentres tu propio balance es posible.

En este artículo te enseño cómo diseñar un hogar familiar que funcione, ahora y mientras tus hijos crezcan, en 10 sencillos pasos.


1. Un hogar familiar que funciona comienza por una buena distribución


Cuando construimos una familia, la interacción familiar se convierte en el pilar central del diseño. Cómo interactuamos con nuestros hijos recae en gran medida sobre la distribución de tu hogar.


Los hogares que mejor funcionan son aquellos que tienen un concepto de distribución abierta.


Según el informe 'Britain at home report', las estancias en las que pasamos más tiempo durante el día son el salón, la cocina y el comedor que constituyen un 63% de nuestro tiempo diurno.



Crear una distribución abierta de cocina-comedor-salón mejora el uso de estos espacios multifuncionales, donde no solo cocinamos, comemos y miramos TV, sino que compartimos momentos de calidad en familia como jugar, hacer deporte, entretenernos...

El 'open concept' te permite pasar tiempo en familia, incluso cuando hacemos tareas diferentes (cocinar, trabajar, deberes, entretenimiento…).


Si piensas en cómo evolucionarán las tecnologías en el futuro, y las barreras que supondrán ante la interacción familiar, el diseño de espacios comunes abiertos te ayudará a largo plazo a establecer mejores lazos con tus hijos.

Las claves para un buen ‘open concept scheme’ son: